martes, 18 de noviembre de 2014

Berisso Rugby Club y el sentido de pertenencia por la ovalada

El escudo del club de Berisso, apodados "Los Buleros".
Combinaciones de micros, largas horas de espera, grandes distancias, entre otras dificultades, hicieron también a la fundación de Berisso Rugby Club. Sin embargo, más allá de esas complicaciones, una de las causas por las cuales nació el club fue el sentimiento de pertenencia e identidad con el barrio. Hoy en día, la flamante institución representa a la Capital de los Inmigrantes en el torneo por excelencia en el Rugby de Buenos Aires.

Para pensar a la construcción de una identidad de un barrio o ciudad, se debe tener en cuenta al desarrollo deportivo local como una posibilidad para alcanzarlo. Esto es una de las razones por las cuales, tanto directivos como jugadores, buscaron en esta institución captar la mayor cantidad de jóvenes. La íntima relación con el barrio, los vecinos y lo que ello implica, hacen de Berisso un conjunto, donde van de la mano historias, anécdotas, experiencias de vida, el escudo y los colores característicos de la ciudad, etc. A pesar de no tener un espacio físico propio, el equipo realiza sus entrenamientos en Pista municipal de la ciudad, la utilización de esta y su apropiación para el desarrollo de la práctica, se condice con la poca necesidad de generar nuevos espacios por parte del municipio para que el deporte sea llevado a cabo y no centralice su mirada en uno a dos lugares tradicionales. Asimismo, signados por la identidad que los relaciona estrechamente con la ciudad donde viven, el jugador Emiliano Guzmán afirmó que además genera una identificación con el total del equipo ya que están representando a muchas personas. El Rugby va expandiendo sus fronteras y lleva consigo la identidad propia de su ciudad, participantes y adeptos. La fundación de Berisso RC da cuenta de el y los directivos ya comenzaron a realizar eventos para recaudar fondos y edificar en las tierras cedidas por el Club Estrella para tener su localía en la ciudad. Día a día, se busca formar una identidad propia que ya tiene sus raíces en la principal insignia de la naciente institución, nada más ni nada menos, que en su nombre.A su vez las entrañas de esta institución guarda historias de vida que son propias de contar, como la de Oscar Riquelme (45) y David Riquelme (22), poniendo a flor de piel la frase "No importa la edad para jugar al Rugby", padre e hijo practican en la institución casi desde la misma conformación de esta, y lo más curioso es que el joven es el que cuenta con más experiencia en este deporte. Ambos cuentan que compartir un terreno de juego juntos es una experiencia increíble y le están totalmente agradecidos a la institución de brindarles esta oportunidad. David Riquelme con apenas 22 años de edad, decidió sumarse al equipo de su ciudad, llevado por un fuerte sentido de pertenencia. Pese a haber jugado en otros clubes (Albatros y Los Tilos), tomó la decisión de comenzar a entrenarse junto a su padre y en su lugar de origen. La historia de Oscar fue diferente. Sin haber practicado el deporte con anterioridad, resolvió sumarse al club impulsado por la curiosidad que le generaba una disciplina poco conocida para él, por el deseo y persistencia de su hijo.El sentido de pertenencia hacia la institución, fue uno de los valores que rápidamente asumieron los Riquelme desde que se sumaron al club. Asimismo, el fomento de solidaridad y cooperación que caracteriza a Berisso Rugby, cumplieron un rol importante en la conformación de un plantel heterogéneo, con historias diversas y sin distinción de clase social. Un argumento más, para empezar a pensar en la emergencia de lo popular en la práctica del Rugby.

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